Enlace original en el periódico Invasor

Por Iraida Ma. Hernández Prado. Miércoles, 28 de Noviembre de 2012 08:46

Todavía duele ver la destrucción provocada por el huracán Sandy en Santiago de Cuba. Son imágenes que permanecerán por mucho tiempo en nuestras mentes, más en las de aquellos que, como yo, conocimos y recorrimos esa hermana provincia oriental en todo su esplendor.

Recuerdo nítidamente aquel tiempo de la década de los ’80, cuando la Universidad de Oriente se convirtió en mi casa y me dio la posibilidad de cumplir mis sueños de estudiante y el anhelo de ser periodista.

Viví cinco años en la Ciudad Héroe. Las aulas universitarias, la beca en Quintero, los frondosos árboles que hoy ya no están, talados por la furia de Sandy, la calle Enramada, el estadio Guillermón Moncada, nos hicieron vivir momentos inolvidables a avileños, pinareños, matanceros, villaclareños, cienfuegueros, camagüeyanos, granmeses, guantanameros, holguineros, tuneros,…

Las noticias continúan llegando. Periódicos, emisoras radiales, la televisión reflejan la labor recuperativa que invade poblados, municipios y ciudades de Santiago de Cuba.

Desde Ciego de Ávila viajó al oriental territorio cubano un equipo periodístico, integrado por los colegas Zuzel Santana, del periódico Invasor, Mavis Ibarra, de Televisión Avileña y Julio García Ruiseco, de Radio Surco, el fotorreportero Edelvis Valido, de Invasor, y el camarógrafo Eric Llanes, de Televisión Avileña.

Ellos reportaron, de primera mano, la labor abnegada de trabajadores eléctricos, de ETECSA y otros sectores avileños que, al igual que cientos llegados desde diversos puntos de Cuba, se sumaron a los santiagueros para restablecer los servicios eléctricos y telefónicos.

La prensa nacional informa la reapertura de las clases en la Universidad de Oriente. Reabrirá sus puertas poco a poco, en la medida que sus aulas e instalaciones docentes se recuperen. El almacén central donde tantas veces acudí a recibir los libros para mis estudios quedó devastado y buena parte de la bibliografía del segundo semestre fue destruida. Ya otros centros se aprestan a compartir la que tienen para paliar esta situación.

Como la Casa de  Altos Estudios santiaguera, la oriental provincia, paso a paso, se recupera. Ya la electricidad volvió a hogares, centros de producción y de investigación, escuelas, instalaciones deportivas y culturales…

Constructores de la hermana República Bolivariana de Venezuela apoyan el levantamiento de viviendas. También desde todas partes del Verde Caimán obreros colaboran en los más diversos sectores de la vida económica.

Son distribuidos materiales de construcción para que la población afectada en sus moradas, de conjunto con muchas manos solidarias, edifiquen lo que Sandy destruyó.

Santiago volverá a ser Santiago y serán reconstruidos los sitios preferidos por sus habitantes que quebraron ante la furia de la tormenta. Quizás algunos hasta emergerán mejores y más bonitos. Los nuevos árboles le traerán de vuelta el verdor a la emblemática urbe.

La Universidad de Oriente, mi Universidad, que acogió como suya a la estudiante que soñaba con escribir de deportes y a la cual enseñó que la vida es mucho más amplia, recobrará todo su esplendor. Y así lo hará mi Santiago, que me adoptó como hija durante cinco años, de los más felices de mi existencia. Y nos recordará a todos que sigue siendo Rebelde ayer, Hospitalaria hoy, Heroica siempre.