Declaración del Consejo de Dirección de la Universidad de Oriente

En un contexto marcado por el enfrentamiento a la COVID-19 y el recrudecimiento férreo del bloqueo económico, comercial y financiero de EE.UU contra Cuba, los recientes sucesos vinculados a la farsa de San Isidro y los intentos subversivos y mediáticos de alentar a personas inescrupulosas a cometer hechos vandálicos contra las instituciones estatales, son muestras desesperadas de otra administración norteamericana empeñada en asfixiar y desestabilizar al país. Desde el imperio se maneja, manipula y acosa en las redes sociales a los internautas cubanos, con un soporte tecnológico y financiero inigualable, que lo convierte en una poderosa maquinaria para difundir información falsa, incitar al odio, fomentar el resentimiento, dividir a la población, llamar a la desobediencia civil y desconocer la institucionalidad del Estado cubano.

La Universidad de Oriente (UO), como Institución de Educación Superior que desde su fundación hace 73 años, ha respaldado el camino marcado por la Revolución Cubana de construir una sociedad próspera, sostenible, culta e inclusiva, está siendo atacada desde las plataformas digitales. Los intentos de adjudicar mensajes de odio y acoso a nombre de la institución, no serán tolerados bajo ningún concepto. En tiempos donde el país convoca a defender su Revolución Socialista desde las redes sociales y las calles, es inadmisible que personas mal intencionadas intenten manipular la historia, tradición, imagen y el compromiso de nuestra Casa de Altos Estudios con la Patria.

Tener puntos de vista diferentes, ser defensores del diálogo respetuoso y cambiar lo que deba ser cambiado sin negociar principios y las verdades que nos asisten, no nos hace enemigos, menos en un país donde la unidad ha sido la condición fundamental para enfrentar cualquier batalla. La Universidad en sí, es un escenario de debate ideológico y generador de transformaciones en la sociedad. Los profesionales que ocupan sus espacios, somos capaces de diferenciar el diálogo de la injerencia, a los confundidos de los mercenarios y sobre todo, a los patriotas de los anexionistas. Por eso, quien apoya la violencia, irrespeta nuestros símbolos nacionales, negocia y se doblega ante el dinero enemigo e intenta desestabilizar una nación que lucha a diario por el bienestar y la prosperidad de los suyos, merece el rechazo rotundo de estudiantes, profesores y trabajadores de una academia de Excelencia, que ha mantenido y mantendrá un legado de apego a los ideales martianos y fidelistas.

Consejo de Dirección UO

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