«Santa Bárbara» en «Zona Roja»

Corrían los primeros días del mes de enero de este 2021, y un rumor se esparcía entre los habitantes del municipio Santiago de Cuba, específicamente, del reparto Santa Bárbara: «Van a cerrar el vecindario!».

En breve, las cintas rojas delimitando el área restringida y los agentes de policía en el perímetro, validaron el rumor y cambiaron la rutina de cientos de santiagueros. También se vieron afectados quienes, habitualmente, atravesaban las calles de este populoso reparto.

Los que están dentro de la «zona roja» se enfrentan a una situación que solo habían visto por la televisión o que habían escuchado; no les quedó más que adaptarse a su nueva realidad: mantenerse en casa, protegerse, y adoptar las medidas higienicas-sanitarias.

La ayuda de los «mensajeros», esas personas designadas en cada uno de los CDR para hacerle llegar los alimentos a cada vivienda, ha sido fundamental. Los que quedaron del otro lado de la cinta roja, en la zona verde, ayudan a familiares y vecinos con mensajes positivos y con todo el apoyo necesario. Los módulos proporcionados por el gobierno cumplieron una función elemental: la alimentación de los «cautivos». Siempre cumpliendo con la desinfección adecuada de todo y todos los que pasan de la zona verde a la roja, y viceversa.

En el área restringida, de inmediato, se prohibió el andar por las vías públicas, así como el funcionamiento de las escuelas, círculos infantiles, restaurantes, bares, cafeterías, gimnasios e iglesias. Estas medidas han constituido el arma principal para controlar la COVID-19. Es urgente contener la transmisión comunitaria de la enfermedad.

En un primer momento se determinó que el perímetro en cuestión estuviera en cuarentena solo 14 días; pero por el incremento de sospechosos y la aparición de nuevos casos positivos, se prolongó el confinamiento por dos semanas más. Durante estas se continuará trabajando en la desinfección de las casas, calles y lugares públicos, con aspersión de hipoclorito de sodio al 0,5%. La pesquisa se mantiene al 100% de la población aislada; así como de los trabajadores de la salud con mayor riesgo de exposición. Es el mecanismo más efectivo para detectar personas con síntomas que sugieran infección por coronavirus. Acciones todas que forman parte del esfuerzo mancomunado para la contención del rebrote.

Y es que, por estos días impacta mucho ver las vías desoladas en el reparto Santa Bárbara. Tanto los de la zona roja como los de la zona verde, se levantan con incertidumbre de cuando volverá todo a la normalida. La llegada imprevista de guaguas y ambulancias pone en alerta a cada uno de los vecinos del reparto, unos se preguntan: ¿A quién se llevarán? ¿Tendrá coronavirus?, y otros comentan: ¡Tiene fiebre hace 3 días! ¡Se sentía mal!.

Lo cierto es que, ante cualquier síntoma, se impone acudir al médico más cercano; prevenir a tiempo puede evitar lo peor. No es momento de confiarnos, ni de pensar: «a mí no me va a dar coronavirus». Es perentorio cumplir al dedillo todas las medidas orientadas por las autoridades del país y de salud pública: el uso obligatorio del nasobuco, el lavado regular de las manos y la utilización de los baños podálicos en la entrada de cada vivienda o centro público.

Lo cierto es que el territorio nacional presenta un considerable rebrote de la enfermedad debido, principalmente, al incumplimiento de los protocolos establecidos por las autoridades sanitarias del país.

Así que, ante el menor síntoma, acuda al médico. Recuerde: la Covid-19, puede matar.

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