Recordando a Vilma

Por: Msc. Kirenia Chaveco Asin
Presidenta de la Cátedra Honorífica Género y Sociedad de la Universidad de Oriente.

Vilma Espín, es recordada por los miembros de la Cátedra Honorífica Género y Sociedad como la eterna presidenta. El 29 de noviembre del 2000, en el salón principal de la Biblioteca de la Universidad de Oriente, tuvo lugar el acto inaugural de la Cátedra, que en sus inicios se llamó Mujer, Universidad y Desarrollo, con la presencia de Vilma Espín, como miembro de honor.

Para referirnos a la emancipación de la mujer en Cuba es obligatorio hablar de Vilma Espín, quien fue principal protagonista en impulsar la incorporación de la mujer a la sociedad, y garantizar la igualdad de derechos y oportunidades con los hombres.

Cabe destacar que, en Vilma Espín, se conjuga el espíritu de lucha de Mariana Grajales y Ana Betancourt. Mujer excepcional, protectora de los humildes, guerrera incansable. Con su ejemplo abrió el camino de la intensa batalla por la definitiva libertad de las mujeres cubanas. Además de ser protagonista en la atención a la Infancia y la Juventud.

Vilma Espín siempre se caracterizó por defender los ideales de dignidad, emancipación, justicia e igualdad. Su incansable lucha por la igualdad y el bienestar de las féminas se concretó a partir de la creación de las Federación de Mujeres Cubanas el 23 de agosto de 1960.

Vilma, en cuestiones de género, entendía que para avanzar era preciso ampliar horizontes de pensamiento y dinamitar esquemas sobre los roles de género en mujeres y en hombres.

Desde su escaño de Diputada de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Propició que en los Institutos Superiores de enseñanza se abrieran Cátedras especializadas en la materia, y que los futuros pedagogos se preocuparan para no reproducir estereotipos sexistas.

Contribuyó a derogar leyes y decretos discriminatorios, y a aprobar cuerpos legislativos para afianzar el carácter de justicia e igualdad de nuestro sistema social.
Tal es el caso de la Ley de la Maternidad de las Trabajadoras, la cual incluye la posibilidad de licencia de paternidad retribuida. El Código de Familia, (en proceso de perfeccionamiento).

A través de su acción revolucionaria, fundó el instituto para dar amor e instrucción a los menores sin amparo filiar o con hogares disfuncionales.
Crea las casas de orientación a la mujer y la familia. Apertura escuelas de oficios para campesinas, domésticas, otrora prostitutas.

Garantizó el acceso pleno de las mujeres al trabajo asalariado. Creó los programas de educación sexual, planificación familiar y salud reproductiva.

La creación de los Círculos Infantiles el 10 de abril de 1961. El Programa de Maternidad y Paternidad Responsable. La creación de la Revista Mujeres en 1961.

En tal sentido, no es posible hablar del adelanto de las mujeres en Cuba, sin mencionar la obra de Vilma Espín, en lo referido al avance en equidad de género e igualdad de oportunidades, ya que su principal anhelo era construir un socialismo en Cuba que se erigiera como paradigma ante el mundo, como modelo de sociedad inclusiva, con plenas oportunidades para la emancipación y crecimiento feminista.

La grandeza de la obra de Vilma, radica en que, demostró que el empoderamiento de las mujeres era necesario en la construcción de la Sociedad naciente, de ahí que debía constituirse en una prioridad para la Revolución.

Su accionar revolucionario perseguía objetivos muy claros: dotar de herramientas conceptuales, culturales y políticas a las mujeres, por haber sido la población más victimizada al triunfo de 1959 en cuestiones como nutrición, salud, educación, economía, condiciones de vida, poder de decisión sobre sí mismas.

Su ejemplo se multiplica hoy en quienes:
Asumen responsabilidades en diversas esferas de la vida nacional y en cargos de toma de decisiones.
En las científicas, médicas, economistas, ingenieras, maestras, obreras, constructoras, trabajadores de servicio, amas de casas, que dejan huellas por su dedicación y sentido de pertenencia.

En quienes ven en la vida y obra de Vilma Espín una fuente inagotable de inspiración para protagonizar las mejores acciones y engrandecer la Patria.

Existe una sola forma de continuar el legado de Vilma; que la mujer cubana se levante cada día dispuesta a hacer por el bien de todos, estar a la vanguardia en cada tarea titánica, que avance en la desconstrucción de estereotipos sexistas para erguirse como protagonista de su tiempo, de su presente y su futuro.
En cada mujer estará Vilma Espín renacida, orgullosa de haber abonado ese camino. Atesorar ejemplos como el de Vilma es fuente de inspiración y empuje constante, por su integralidad, responsabilidad, entrega, patriotismo, vanguardia revolucionaria, ideal de justicia, solidaridad, humanismo, sensibilidad e igualdad.

Por la obra de toda la vida, la recordaremos siempre.

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