“Libertad e intervención”

Por: Pedro Manuel Tejera.

Dos consignas se han escuchado en las recientes protestas en Cuba: “Libertad” e  “Intervención”.

La libertad es una aspiración universal en todos los tiempos, pero nunca la libertad de unos puede realizarse a costa de la libertad de otros. Nuestro Héroe Nacional José Martí expresó que “ser cultos es el único modo de ser libres”. Así nos dio una perspectiva de la libertad asociada a la cultura. La libertad debe servir para escoger. Abandonar el país es un acto de libertad si se quiere probar en otros horizontes, pero libertad es también quedarse en el país y escoger un proyecto social nuevo. Los que se van obtienen su libertad, pero nunca a costa de los que se quedan, a los cuales no se les dejaría alternativa.

Por otra parte, para que haya libertad tiene que haber independencia. Pero tanto la libertad como la independencia son bienes muy caros y, si realmente se aspira a ellos, hay que pagar un precio, en nuestro caso, ya excesivo. Por la independencia ha luchado el pueblo cubano a través de su historia. Por la independencia iniciamos la Guerra del 1868 en Demajagua. Por igual motivo se alzaron los cubanos en 1895. “Independencia o muerte” era el grito de guerra en la manigua. El Moncada no fue solo un asalto a la tiranía batistiana, sino al mismo tiempo un reclamo de independencia no alcanzada. Por eso 1959 fue continuidad. Es la independencia el bien que debemos preservar para que haya libertad. La libertad que corean hoy un grupo de cubanos en estos días difícilmente nos asegure la independencia. Nunca ha sido de esa manera en Cuba.

¿Por qué se le pide intervención a un Gobierno que ya nos ocupó militarmente en dos ocasiones e intervino posteriormente a su antojo en nuestra política interior y exterior? No cabe dudas que se está pidiendo por algunos volver al pasado, no mejorar el presente, como pretenden, incluso, muy instruidos por cierto.

Refresquemos la memoria. En 1898, luego de tres años de lucha en los campos de Cuba y de extender la gesta independentista desde Oriente hasta los confines del Occidente de la isla, sin ayuda de ningún gobierno extranjero, aconteció la explosión del acorazado Maine en la bahía de la Habana. Este hecho se convirtió en el motivo para que las tropas estadounidenses se involucraran en el conflicto entre España y Cuba.

¿Cómo olvidar que el apoyo de las tropas del General Calixto García a la toma de Santiago de Cuba por el contingente estadounidense catalizó la capitulación de España? Sin embargo, a los mambises no se les permitió entrar a Santiago de Cuba, aludiendo la prevención de excesos por odio o venganza.

Jules Cambon, embajador de Francia en Estados Unidos, firmando el memorándum de la ratificación del Tratado de París de 1898

Pero tampoco hubo presencia de cubanos en el Tratado de París, donde Cuba pasó de la “tutela” española a la estadounidense. Pues sí, no hubo cubanos en París durante la negociación, ni beligerantes ni no beligerantes, al cabo de 30 años de sacrificio. ¿Qué ocurrió con los cubanos? ¿No se decidía su destino en esa negociación?

EE.UU o no nos respeta, o nos desprecia, o no nos toma en cuenta. Alguien pudiera pensar  que nos obviaron por casualidad. ¿Acaso consideró el Gobierno de Estados Unidos que somos incapaces de proporcionarnos y ejercer nuestra libertad?

Han pasado más de 100 años y parece que muchos cubanos lo han olvidado. Cuba fue ocupada por tropas del ejército de EE.UU entre 1898 y 1902 con el propósito de pacificar la isla y esto trajo dos consecuencias significativas:

  • La evacuación del Ejército español derrotado
  • El desarme y desmovilización del Ejército Mambí

¿Acaso sería ese Ejército Mambí incapaz de preservar la soberanía del país? Pero nuevamente en 1906 se produjo una nueva ocupación, la cual, al igual que la anterior, sirvió para defender los numerosos intereses económicos y políticos estadounidenses en Cuba.

Cubanos se manifiestan frente a la Casa Blanca en Washington

Caramba, ¿que pasaría ahora con una intervención “humanitaria” ? Ya tenemos un bloqueo recrudecido con contenido de genocidio, una Ley Helms – Burton activa. Vendrá una nueva Enmienda Platt actualizada. ¿Quién puede pronunciarse por algo así? A esa afrenta yo no concedo mi voto pacífico.

Anexo: Fragmentos del Tratado de París entre España y Estados Unidos de América.

TRATADO DE PAZ ENTRE ESPAÑA Y LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, FIRMADO EN PARÍS EL 10 DE DICIEMBRE DE 1898.

ARTÍCULO I.- España renuncia todo derecho de soberanía y propiedad sobre Cuba.  En atención a que dicha isla, cuando sea evacuada por España, va a ser ocupada por los Estados Unidos, los Estados Unidos, mientras dure su ocupación, tomarán sobre sí y cumplirán las obligaciones que por el hecho de ocuparla, les impone el Derecho Internacional, para la protección de vidas y haciendas. (…)

ARTÍCULO XVII.- El presente tratado será ratificado por Su Majestad la Reina Regente de España, y por el Presidente de los Estados Unidos, de acuerdo y con la aprobación del Senado; y las ratificaciones se canjearán en Washington dentro del plazo de seis meses desde esta fecha, o antes si posible fuese. En fe de lo cual, los respectivos plenipotenciarios firman y sellan este Tratado. Hecho por duplicado en París, a diez de diciembre del año mil ochocientos noventa y ocho.

Eugenio Montero Ríos                                                       William R. Day
B. de Abarzuza                                                                    Cushman K. Davis
J. de Garnica                                                                        Wm. P. Frye
W.R. de Villa-Urrutia                                                          Geo.  Gray
Rafael Cerero                                                                       Whitelaw Reid

1 comentario en ““Libertad e intervención”

  • Y los que piden libertad, ¿a quién se la piden?, a los mismos que le piden intervención. Los sucesivos gobiernos de los EEUU se sienten realizados en su idea de superioridad y poder sobre el mundo, cuando seres incapaces de ganarse la libertad por sí mismos se la piden miserablemente.
    Por eso tampoco yo concedo mi voto pacífico, aprendí desde pequeña muy bien que la libertad se conquista con el filo del machete, literal o simbólicamente hablando.
    Venceremos!!!

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