Emilio Roig de Leuchsenring, verdadero maestro de nuestra historia.

Por: Ms.C Angel Taboada Salmerón.

Emilio Roig de Leuchsenring  deviene en paradigma de historiadores y comunicadores sin distinción de épocas. Revolucionario raigal – aunque no militó en partido alguno-, al que debemos  una vasta obra historiográfica y periodística, su orientación ética le llevó a militar siempre en el grupo de vanguardia de la sociedad, al servicio de las más nobles y humanas causas.

Desde su juventud fue un hombre de ideas de izquierda, como lo demuestra su amistad con Julio Antonio Mella y Rubén Martínez Villena, su estrecha  colaboración con la Falange de Acción Cubana y el Grupo Minorista, del cual fue considerado «mentor espiritual», así como su valiente y abierta oposición a la dictadura machadista.

Nacido en la Habana el 23 de agosto de 1889, a los 16 años escribe su primer trabajo periodístico, “Impresiones de viaje”. En 1912 gana un concurso humorístico, con una pieza antológica: ¿Se puede vivir en La habana sin un centavo? Ese año marca su iniciación formalmente en la labor periodística que nunca abandonará.

Entre 1927 y 1935 fue comisionado intermunicipal de La Habana, salvo durante el período de 1931 a 1933, en que la dictadura de Gerardo Machado ocupó el municipio. En 1935 le designan Historiador de La Habana. En 1939 ―al final de la Guerra Civil Española (1936-1939) ― fue miembro de la Liga Antifascista a Favor de la República Española.

La causa del antimperialismo fue siempre uno de sus grandes temas como historiador y hombre público. En su obra historiográfica destacan entre otros títulos relevantes “El internacionalismo antimperialista en la obra político revolucionaria de José Martí” (1935) y “Cuba no debe su independencia a los Estados Unidos” (1950), textos imprescindibles para un estudio cabal de la ideología de la Revolución Cubana.

La absoluta identificación de Roig con la Revolución Cubana de 1959, expresión de una vida consagrada a luchar por los principales valores de nuestra historia y de nuestra identidad como nación, y su defensa frente a los intereses imperiales de Estados Unidos; quedaron sintetizadas en palabras pronunciadas por el  Comandante en Jefe Fidel Castro, el 15 de enero de 1960,  cuando afirmó:

“Y aquí a nuestro lado está un verdadero maestro de nuestra historia, Roig de Leuchsenring, que ha escrito la historia de los esfuerzos de nuestra nación durante más de un siglo por ser una nación libre, por ser una nación soberana.”

En su honor se instituyó el Día del Historiador Cubano, que se celebra cada primero de julio.

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