“El CNEA es un espacio propicio para formarse”

Por: Daniela Font y Leticia Mok, estudiantes de periodismo

El miércoles 19 de enero, a las 9:00 am, se celebró en la Sala de Conferencias del Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado (CNEA), un emotivo acto en conmemoración del 30mo Aniversario de la Institución. Posteriormente, su directora, la Dra. C. Melek Campos Sofía, dialogó con La Tablilla y abordó importantes tópicos.


Como parte de las actividades por los 30 años del CNEA, se realizó el reencuentro entre generaciones. ¿Cuál fue el objetivo de este?

La idea de invitar a los fundadores y aquellos que en su momento también pertenecieron a nuestro Centro, surgió para que expusieran sus experiencias y anécdotas del paso por el CNEA. También para que las nuevas generaciones, entiéndase los jóvenes que han formado parte de este colectivo en los últimos años, compartieran un poquito de ese andar de aquellos que hoy no están con nosotros. Esa era la idea, compartir un rato algunas experiencias, llorar, reírse, recordar a aquellos que nos acompañaron en otra época, y hablar de nosotros que estamos aquí.

En todo este contexto pandémico ¿cuáles han sido los principales desafíos del Centro?

Durante este período de la pandemia, los investigadores estuvimos contribuyendo en nuestro territorio, desde nuestras investigaciones. Varios trabajadores estuvieron integrados en un proyecto en el Hospital Militar, estudiando la técnica de impedancia para la evaluación de los parámetros bioeléctricos de aquellos pacientes graves de Covid-19. Hubo un grupo de investigadores que estuvo trabajando todos esos días, contribuyendo a que los médicos y especialistas pudieran tener otra herramienta para la toma de decisiones a la hora de los tratamientos. Tuvimos profesores integrados en el Grupo Técnico Asesor del Gobierno, que participaron en la realización de modelos matemáticos, para evaluar cuál iba a ser el impacto de la pandemia en nuestro territorio. Otro grupo se dedicó a valorar temas desde el punto de vista ambiental. Tuvimos trabajadores integrados a los centros de aislamiento; por ejemplo una joven trabajadora nuestra se incorporó, este mismo año, en el área de TOXIMED para la realización de los test PCR.

En estos 30 años el Centro acumula un gran número de resultados, ¿cómo visualiza el futuro del CNEA?

Personas que estaban en el encuentro decían ‘’nos vemos dentro de 30 años’’, realmente me parece que a pesar de ese tiempo de fundado, estamos casi en los inicios, porque por muchas cosas que hemos hecho pero los retos siempre son mayores. Estamos intentando hacer muchas cosas que, con la situación económica mundial, a veces se ven limitadas, pero nuestros sueños se van cumpliendo; nuestros compromisos e ideas van siendo cada vez mayores y nuestro Centro tiene mucho que entregar todavía para el desarrollo de la provincia y el país. Uno de nuestros fundadores está dispuesto a continuar integrado a nuestra labor, para poder seguir desarrollando prototipos de equipos, ya sea para la industria y la medicina, para la agricultura. Ese es uno de los retos más inminentes que tenemos, a los que le estamos poniendo mucho empeño y corazón, y hay un colectivo dispuesto a entregar toda su vida para que se cumplan estos objetivos y compromisos.

¿Cómo ha aportado el CNEA a su formación profesional?

Yo entré como estudiante universitaria y estuve durante un tiempo evaluando si realmente quería, o me atraía integrarme a este colectivo, que solo tenía 10 miembros en aquel momento. Nos empezamos a preparar como profesionales, después nuestro Centro contribuyó a la formación de todos. Comenzamos como adiestrados, pasamos a hacer reservas científicas, ocupamos plazas de docentes, hoy por hoy soy profesor titular. Como investigador también me formé, hice mi doctorado, también mi maestría, estoy esperando la categoría de investigador titular. Es un espacio y un lugar para que las nuevas generaciones se formen escalonadamente, de manera que desde su formación aporten al desarrollo del país.


Algunas palabras para las nuevas generaciones

Todo el que pueda y quiera, que se integre de alguna manera a nuestro colectivo, ya que como les decía, es un lugar, un espacio para formarse no solo desde el punto de vista profesional, sino también como ser humano.

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