Más allá de la burbuja narcisista…

Quererse uno mismo no es malo. El problema comienza cuando la persona se centra demasiado en su yo, en sus placeres y termina por desestimar el mundo exterior. Es precisamente en este momento cuando el amor propio (que en el mito de Narciso se limita solo al plano de la belleza física) se exacerba demasiado; llega entonces a alcanzar niveles enfermizos y ocasiona sufrimiento e incapacidad en el sujeto.