
Muy cerca del imponente Titán de Bronce, los santiagueros rindieron tributo a los 32 valientes compatriotas que, con un coraje inquebrantable, dieron su vida defendiendo la soberanía de la hermana nación venezolana. Su sacrificio permanecerá como un faro de ejemplo para todos los que creen en la justicia y la solidaridad internacionalista.

Desde el reconocido túnel de la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, estudiantes, profesores y trabajadores de la Universidad de Oriente mostraron su respeto a los santiagueros caídos, con el doloroso silencio, la sentida mirada y hasta el marcial saludo.



Pensamos no solo su valor, sino también en su legado: un legado que seguirá vivo en cada uno de nosotros, en la formación de los más jóvenes y en nuestra misión de continuar enarbolando los ideales de libertad y justicia.

Hasta el Cementerio Santa Ifigenia llegó el pueblo para dar el último adiós a 7 de los 32 combatientes caídos en defensa de la soberanía de Venezuela.


Familiares, combatientes, trabajadores, el pueblo en general estuvieron presentes, para ratificar que continuarán vivos en el pensamiento del pueblo santiaguero, porque la Patria os Contempla Orgullosa.



