Vilma Espín Guillois

Integra la Federación Estudiantil Universitaria Oriental (FEUO). Participaba en todas las manifestaciones de la Universidad por las calles de Santiago, portando, siempre delante, la bandera o el banderín que distinguía a su escuela de ingeniería. Vilma Espín recibió influencias durante su vida de profesores exiliados españoles, llegados a Cuba después de la Guerra Civil, ellos eran entre otros: José Luis Galbe (quien había sido embajador de Cuba en Roma), Francisco Prat Puig (profesor de apreciación Artística) y López Renduele.
En conmemoración del fusilamiento de los Ocho Estudiantes de Medicina, celebrada en los salones del Gobierno Provincial, Vilma Espín cantó con la Coral, donde se aprovechó para apoyar y desagraviar al expresidente de la República de Venezuela Rómulo Betancourt, que había sido depuesto por un Golpe de Estado. También junto a otros estudiantes universitarios levanta su voz en apoyo al movimiento independentista puertorriqueño y su líder Pedro Albizu Campos.  El 17 de marzo de 1952, la FEUO hacía patente la posición del estudiantado universitario oriental con respecto al Golpe de Estado, tomando la firme decisión de no reintegrarse a clases hasta tanto no fueran restauradas las garantías constitucionales, cerrando sus puertas durante cuarenta y cinco días.
Vilma Espín participa en el movimiento político «La Invasión Constitucional de Oriente a Mantua,» en demanda del restablecimiento de la Constitución de 1940, distribuye proclamas por toda la ciudad de Santiago de Cuba, citando al pueblo a que acuda a la Universidad el día 8 de junio de 1952 al mitin de reafirmación patriótica y celebrar el Cincuentenario de la Independencia. Ese día la FEUO convocó a los estudiantes y profesores a jurar por la Constitución del 40. Vilma Espín junto al resto del estudiantado participa en esta acción demostrando su rechazo a la tiranía.
Integra el Comité Canal Vía Cuba, junto a otros estudiantes y profesores repudiando el llamado proyecto del Canal Vía Cuba, que perseguía dividir la Isla en dos. En Santiago de Cuba, por la muerte del estudiante universitario Rubén Batista en La Habana el 13 de febrero de 1953, se declara un paro docente de 72 horas provocando una amplia movilización estudiantil que se lanzó a las calles colocando lazos negros en las solapas de los ciudadanos como expresión pública de sentimiento. Se adopta el acuerdo de realizar un entierro simbólico del primer mártir estudiantil hasta el Cementerio Santa Ifigenia. Los estudiantes de los planteles de Segunda Enseñanza y los de la FEUO participan portando carteles y estandartes, Vilma Espín iba presidiendo esta manifestación.
El 26 de julio de 1953 se realiza el asalto al Cuartel Moncada, acción llevada acabo por un grupo de jóvenes dirigidos por Fidel Castro Ruz. Ante la represión desatada por la tiranía contra estos jóvenes, en casa de Vilma Espín se esconde Severino Rosell y también prestan ayuda a los que se encontraban escondido en el hospital de La Colonia Española.
Vilma Espín es seleccionada a participar en el I y II Forum Azucarero, evento auspiciado por la Universidad de Oriente. El 7 de diciembre participa en la peregrinación que se realiza hasta la casa de los Maceos. El 14 de julio realiza el último examen en la Universidad de Oriente, recibiéndose de Ingeniera Química Industrial, una de las dos primeras mujeres que en Cuba alcanzaban ese título, terminando su vida como estudiante, pero no su vinculación con la que fue su querida Universidad.

Trayectoria revolucionaria
Desde joven asumió posiciones políticas revolucionarias, participando activamente en manifestaciones estudiantiles luego del golpe de Estado del 10 de marzo de 1952. Fue desde entonces inseparable colaboradora del líder revolucionario oriental Frank País, militando en las organizaciones fundadas por él en la lucha contra la dictadura batistiana, hasta que formando parte de la entonces Acción Nacional Revolucionaria, sus integrantes se sumaron a las filas del Movimiento 26 de julio. Insertada en los preparativos de la nueva etapa de lucha y luego de concluir un curso de postgrado en Estados Unidos, por orientaciones de la Dirección del Movimiento 26 de julio, hizo escala en México para entrevistarse con Fidel Castro y recibir sus instrucciones y mensajes para los combatientes que se hallaban en la clandestinidad en Cuba.

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